Miércoles, 14 Diciembre 2016 16:00

Armar una buena proyección

Salvador Maese Barraza *

 

El potencial de nuestra ciudad, queda claro, es enorme. Lamentablemente, no se desarrollaría a cabalidad si no nos atrevemos a planear a largo plazo.

 

En ese sentido, como en las empresas, tengamos en mente que el desarrollo de cualquier ciudad o región depende, por mucho, de la capacidad de la gente, de la disposición de recursos así como de la institucionalidad social y política; las diferencias en estos factores dificultan tarde o temprano el progreso. De ahí que el desarrollo de una ciudad como Mexicali no se trate sólo de un fenómeno netamente económico, comprende algo más que cuestiones materiales y/o financieras: implica un constante proceso de organización, de reorientación en las bases estructurales.

 

Menciono esto porque como es de todos conocido, la inversión en proyectos de infraestructura y obra pública a través de la coparticipación de los sectores público y privado es fundamental para el desarrollo económico y social de Mexicali, y pieza clave que permitirá acortar distancias y desigualdades entre las diferentes zonas de nuestra ciudad.

 

No obstante, esta medida es apenas un primer paso durante la nueva Presidencia Municipal, por lo que necesitaremos hacer mucho más para garantizar condiciones de verdadera competencia, coadyuvar en la competitividad de nuestras empresas en el largo plazo, generar crecimiento económico y puestos de trabajo. Para ello, entre otras cosas, deberán llevarse a cabo acciones como las siguientes.

 

Una primera es establecer un entorno más favorable para el desarrollo empresarial y en particular con el desarrollo de los pequeños y medianos negocios a través de su integración a las cadenas productivas, así como mediante apoyos para que se conviertan en proveedores del sector público y de los exportadores que tenemos en Mexicali. Una segunda acción consiste en trabajar para que los trámites se hagan bajo un proceso sencillo, rápido, accesible y apegado a los mejores estándares internacionales.

 

Otra medida para reforzar la competitividad y calidad de vida de la ciudad es impulsar una estructura más competitiva en sectores claves de nuestra economía local, porque eso se traduce en menores precios de los bienes y servicios en beneficio de la comunidad y también del aparato productivo mexicalense, de sectores como el de vivienda, nuestro agro y turismo que son fuentes generadoras de crecimiento y empleo para la ciudad. Adicionalmente, en conjunto con el sector privado y con organismos empresariales como el que represento, debemos ampliar las capacidades educativas y de salud.

 

Sin embargo, pienso que el desarrollo de Mexicali no debe orientarse solamente a grandes proyectos de inversión en servicios o en infraestructura, sino primordialmente encauzar la activa participación de la comunidad cachanilla a efecto de desarrollar nuestras capacidades locales.

 

Esto me lleva a una reflexión final: para bien, en Mexicali contamos con gran riqueza de recursos naturales, gente trabajadora y valores humanos y culturales que, en su conjunto y bien encauzados, nos permitirán con la actual presidencia municipal armar una buena proyección para los próximos años.

 

* El autor es Presidente de Index Mexicali y Director de Recursos Humanos para Latin América en Newell Brands.