Miércoles, 16 Noviembre 2016 16:00

Innovación sin fronteras

Salvador Maese Barraza *

 

Me queda claro que hoy, ante la incertidumbre generada por cambios políticos en nuestro vecino país -pero también en regiones más alejadas como Europa- en México tenemos que identificar las fortalezas y debilidades, y sobre todo focalizar estratégicamente el desarrollo tecnológico en un modelo de negocios rentable que se refleje en el mercado global.

 

Por otra parte, si como en Mexicali tenemos la confianza global en la calidad de manufactura, técnicos y mecánicos, también me queda claro que tenemos que desarrollar esquemas de formación de ingenieros y manufactura en robótica, entre muchos otros ejemplos de los cuales podríamos sacar ventaja competitiva global, tal como la que obtuvo, por ejemplo, Japón con la industria electrónica, Italia con el diseño, Alemania con la mecánica automotriz, la India con el software, China con la total flexibilidad laboral, Singapur con el comercio, Panamá con su posición geográfica, Inglaterra con los servicios financieros, Francia con la energía nuclear y/o Suecia con las tecnologías digitales, entre muchos otros.

En ese sentido es que bajo una visión coordinada del sector IMMEX a través de index Mexicali, con las autoridades y otros organismos de representación empresarial, queremos evaluar el entorno competitivo de Baja California, particularmente en la ciudad, bajo un esquema de alianzas estratégicamente ideadas para ofrecer innovación, impulsar la creatividad y aprovechar los esfuerzos para que la industria mexicalense aumente su competitividad.

 

Aclaro que la estrategia no es para los individuos, organizaciones y/o instrumentos por separado, es decir, estamos pensando de un modelo, de un sistema funcional en donde la innovación sin fronteras, la orientación al mercado, el enfoque sistémico, la actuación estratégica, los perfiles empresariales y el mejoramiento permanente a través de la transparencia de indicadores de desempeño, son algunas de las lecciones que tenemos que replicar para impulsar nuestros propios sistemas nacionales y regionales de innovación, como nuestro proyecto MIND.

 

Como en otras colaboraciones, reitero que es esencial que incorporemos al sistema educativo básico en los procesos de investigación y desarrollo tecnológico. Hacerlo nos permitirá cerrar la falta de una cultura de colaboración entre los generadores de conocimiento y el sector privado, y la necesidad de crear más canales de comunicación y establecer confianza en ambos frentes.

 

Esto último lo enfatizo porque la asociación entre el sector educativo y el productivo es primordial; la formación seguirá siendo un constante reto, no sólo para Mexicali, Baja California o México en general, sino también para la actividad manufacturera, aunque para ésta se hace más patente, pues para avanzar en procesos con mayor tecnología o para el empleo de nuevos materiales, se hace indispensable el contar con personal altamente capacitado.

 

En otras palabras, queremos con el MIND reducir los factores disuasivos y los obstáculos culturales para la colaboración entre personas, empresas y centros públicos y privados de investigación, así como pretendemos contrarrestar la falta de instituciones intermediarias que apoyen las necesidades de investigación y tecnología de los sectores productivos y de las empresas que en ellos participan.

 

* El autor es Presidente de Index Mexicali y Director de Recursos Humanos para Latin América en Newell Brands.